Cómo adivinar las preguntas del examen (sin jugártela a un tema)
Si quieres saber cómo adivinar las preguntas del examen, la respuesta honesta es que no se adivinan: se deducen. El profesor deja pistas todo el semestre o cuatrimestre (lo que repite, lo que escribe en el pizarrón, lo que pone en el programa, lo que pregunta año tras año) y casi nadie las anota. Si las juntas, puedes saber con bastante seguridad qué temas van a entrar y de qué forma te los van a preguntar.
Lo que no puedes hacer es apostar todo a dos temas y dejar el resto. Adivinar sirve para ordenar el estudio, no para recortarlo. La idea es saber por dónde empezar y con qué profundidad estudiar cada cosa, no saltarte la mitad del programa.
Lo cuento con un ejemplo de Administración General, una materia de teoría con muchos autores (Taylor, Fayol, Weber, Mintzberg) donde las diapositivas se parecen entre sí y cuesta saber qué es lo importante.
Las pistas que deja el profesor
Ningún profesor escribe el examen de la nada. Lo arma con lo que considera central de la materia, y eso se nota durante el semestre de muchas formas. Estas son las que más dicen:
- El programa. Mira los objetivos de la materia, no solo la lista de unidades. Si un objetivo dice "comparar los enfoques clásicos de la administración", ya tienes una pregunta casi escrita.
- Lo que repite. Si un concepto aparece en tres clases distintas (por ejemplo, los principios de Fayol, que vuelven cuando se ve organización y cuando se ve dirección), es porque importa.
- Lo que dice que es importante. Frases como "esto lo tienen que saber", "esto siempre lo pregunto" o "esto lo vamos a retomar" valen más que cualquier resumen.
- Lo que agrega fuera de las diapositivas. Un esquema que hace en el pizarrón o un ejemplo que trae de su experiencia es su forma propia de explicar el tema, y suele ser la forma en que lo pregunta.
- El tiempo que le dedica. Si una unidad ocupó tres clases y otra media, el examen probablemente tenga una proporción parecida.
- Los ejercicios y casos de clase. Lo que se practicó en clase es lo que se evalúa. Si hicieron casos donde había que identificar el tipo de estructura de una empresa, es muy probable que haya un caso así.
- La bibliografía obligatoria. Los capítulos marcados como obligatorios pesan más que los optativos.
Ninguna pista sola alcanza. Lo que vale es cuando varias apuntan al mismo tema.
Los exámenes viejos dicen más que cualquier pista
De todas las pistas, la más confiable son los exámenes de años anteriores, siempre que la cátedra sea la misma. Ahí no estás interpretando lo que dijo el profesor: estás viendo lo que de verdad preguntó.
Cómo leerlos para adivinar, que no es lo mismo que resolverlos:
- Junta todos los que puedas y ordénalos por fecha.
- Anota el tema de cada pregunta, no la pregunta. "Compare Taylor y Fayol" y "Diferencias entre la administración científica y la teoría clásica" son el mismo tema.
- Fíjate en el verbo. Si siempre dice "compare", "explique" o "aplique al caso", ya sabes qué tipo de respuesta vas a tener que escribir.
- Busca lo que nunca falta. En una materia como esta, puede que siempre haya un caso para analizar con algún autor y una pregunta de comparar enfoques.
- Mira qué cambió en el último año. Si el último examen trajo un formato nuevo (por ejemplo, de opción múltiple en vez de desarrollo), es probable que se mantenga.
Cómo usarlos para practicar después, resolviéndolos con reloj y sin apuntes, lo conté en cómo estudiar con exámenes anteriores. Acá solo los usas como mapa.
Arma una tabla de probabilidades
Con las pistas juntas, haz una tabla sencilla. Una fila por tema del programa y una columna por pista: está en los objetivos, lo repitió, dijo que era importante, salió en exámenes viejos, se practicó en clase. Pones una marca donde corresponde y cuentas.
Para Administración General podría quedar así:
- Enfoques clásicos (Taylor y Fayol): está en los objetivos, lo repitió, salió en casi todos los exámenes. Cinco marcas.
- Estructuras de Mintzberg: se practicó con casos y dijo que era importante. Cuatro marcas.
- Burocracia de Weber: está en el programa y salió en algunos exámenes. Tres marcas.
- Teoría de sistemas: está en el programa y se vio en una sola clase. Una marca.
Lo que tiene más marcas se estudia primero y más a fondo. Lo que tiene una marca se estudia igual, pero con menos detalle: que puedas explicarlo en un párrafo, no en una página. Si tienes pocos días, este orden es el que decide qué haces primero; cómo repartirlo día por día está en cómo preparar un examen en una semana.
Escribe las preguntas como las escribiría el profesor
Saber que un tema entra no alcanza: hay que saber cómo te lo van a preguntar. El paso siguiente es convertir cada tema de la tabla en dos o tres preguntas, con los verbos que usa la cátedra.
Por ejemplo, para los enfoques clásicos:
- "Compare los aportes de Taylor y de Fayol a la administración."
- "Explique tres principios de Fayol y dé un ejemplo actual de cada uno."
- "Analice qué aspectos de la administración científica se ven en la cocina de una cadena de comida rápida."
Escribirlas tú te obliga a pensar el tema desde el lado del que pregunta, y eso ya es estudiar. Pero lo que más rinde viene después: contestarlas sin mirar. Ponerte a prueba fija lo aprendido mucho más que volver a leerlo, y en una revisión grande de técnicas de estudio practicar con preguntas quedó entre las que más sirven.
Una pregunta que adivinaste y no practicaste vale poco: lo que suma es haberla contestado antes del examen.
Si prefieres partir de preguntas ya armadas, en cómo generar preguntas de examen de un PDF cuento cómo hacerlo a mano y con IA. Esa nota es para practicar todo el material; esta es para elegir qué practicar primero.
Las consultas antes del examen
La última clase antes del examen, o la consulta, es la pista más directa y la que más gente desperdicia. Ve, aunque creas que no tienes dudas.
Lo que sirve escuchar:
- Lo que preguntan los demás. Si tres compañeros preguntan por lo mismo, el profesor va a notar que ese tema costó, y a veces lo toma justo por eso.
- Cómo contesta. Si a una duda responde "eso no lo voy a tomar con tanto detalle", ya sabes cuánto estudiar de ahí.
- Lo que dice del formato. Cuántas preguntas, si hay caso, si se puede usar material, cuánto tiempo hay.
Y una pregunta que siempre puedes hacer: "¿el examen se parece a los de años anteriores?". La respuesta te dice cuánto confiar en tu tabla.
Lo que no conviene hacer
Adivinar las preguntas tiene riesgos, y conviene conocerlos antes de que te pasen:
- Dejar temas sin ver. Un tema que nunca salió puede salir este año. Todo lo del programa merece al menos una lectura y un intento de explicarlo.
- Confiar en el rumor del pasillo. "Me dijeron que solo toma la unidad 3" no es una pista. Si no viene del profesor, del programa o de exámenes reales, no lo uses para recortar.
- Memorizar respuestas. Si te aprendes de memoria la respuesta a "compare Taylor y Fayol" y te preguntan "¿qué criticaría Mintzberg de Fayol?", te quedas sin nada. Prepara el razonamiento, no la respuesta de memoria.
- Usar exámenes de otra cátedra. Si cambió el profesor titular, los exámenes viejos dicen mucho menos.
Si ya tienes tus clases en Filmina, una app web que te explica en voz alta tus diapositivas, el Simulacro de examen de Practicar te pregunta con reloj y sin mostrarte cómo te fue hasta el final, y si armaste un plan de estudio con fecha de examen, puedes elegir que pregunte solo de los archivos que entran. Sirve para la última parte: comprobar que lo que adivinaste lo sabes contestar.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden adivinar las preguntas de un examen?
Las preguntas exactas casi nunca, pero los temas y el formato sí, con bastante seguridad. Se deducen del programa, de lo que el profesor repite y de los exámenes de años anteriores de la misma cátedra.
¿Qué temas suelen tomar los profesores en los exámenes?
Los que están en los objetivos de la materia, los que se vieron en más de una clase y los que se practicaron con ejercicios o casos. Si además salieron en exámenes viejos, son casi seguros.
¿Conviene estudiar solo los temas que creo que van a tomar?
No. Conviene estudiarlos primero y con más detalle, pero repasar también el resto del programa al menos una vez. Un tema que nunca salió puede salir justo en tu examen.
¿Sirve ir a la consulta antes del examen?
Sí, es una de las mejores pistas. Escuchas qué temas les costaron a todos, cómo contesta el profesor y qué dice del formato, y puedes preguntar si el examen se parece a los de años anteriores.
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