Filmina vs Speechify
Speechify te lee el PDF en voz alta. Filmina te lo explica diapositiva por diapositiva y te va señalando de qué parte habla. Qué hace bien cada una, cuánto salen y cuál te sirve para el examen del martes.
Si llegaste buscando Speechify es porque tienes un PDF que hay que estudiar y no te dan las horas para leerlo sentado. Speechify es la app más conocida para escuchar documentos y es muy buena en lo que hace. Filmina hace otra cosa, y esta página es para que veas cuál de las dos cosas necesitas.
Speechify convierte texto en audio. Filmina convierte una diapositiva en una explicación, y mientras la dice te marca en la página de qué bloque está hablando.
Qué es Speechify y qué hace bien
Speechify es un lector de texto en voz alta. Le das un PDF, un artículo, un correo o una foto de una hoja y te lo lee con voces sintéticas que suenan bien de verdad. Nació como herramienta de accesibilidad, para gente con dislexia, y eso se nota en lo pulido que está el oficio de leer.
Lo que hace bien, sin vueltas:
- Voces naturales en más de 60 idiomas, con una biblioteca enorme para elegir.
- Hasta 5x de velocidad en el plan pago, que para releer algo que ya sabes es muchísimo.
- Está en todos lados: iPhone, Android, extensión de Chrome, escritorio y web. Empiezas en la computadora y sigues en el colectivo.
- Escanea con la cámara: le sacas una foto a una fotocopia y la lee.
- Lee cualquier cosa, no solo apuntes: mails, papers, contratos, páginas web.
Si lo que necesitas es escuchar un texto largo mientras viajas o caminas, Speechify es una gran herramienta y esta página no va a intentar convencerte de lo contrario.
Qué es Filmina
Filmina es un profesor en el navegador, y se llama Mina. Subes la presentación y, en vez de leerte la diapositiva, te la explica: qué dice ese bloque, por qué está ahí y cómo se conecta con el anterior. Mientras habla, un marco recorre la diapositiva y rodea la parte de la que está hablando, así no tienes que adivinar en qué renglón va.
Tres cosas que la definen:
- Explica, no lee. El texto que escuchas no es el de la diapositiva: es una explicación escrita a partir de ella, verificada bloque por bloque para que no se saltee nada.
- Te señala de qué habla. Un marco alrededor del bloque, que se desliza hasta el siguiente cuando la voz avanza.
- Mira lo que no es texto. Los gráficos, los esquemas y las tablas de la diapositiva también se explican, junto con lo que dicen los bloques.
Filmina vs Speechify, punto por punto
| Lo que importa | Filmina | Speechify |
|---|---|---|
| Qué escuchas | Una explicación de la diapositiva, escrita a partir de lo que hay en ella | El texto de la página, leído tal cual está escrito |
| Sobre la página | Un marco rodea el bloque que se está explicando | Resalta la palabra o la frase que está leyendo |
| Encabezados y pies | Los detecta porque se repiten, y los descarta | Los lee, porque son texto como cualquier otro |
| Fórmulas | P(A|B) se dice «P de A dado B» | Se leen como salen del PDF |
| Si algo no se entiende | Se lo preguntas a Mina, y la respuesta dice de qué diapositivas sale | Bajas la velocidad y lo escuchas de nuevo |
| Dónde corre | En la nube. Necesita conexión para estudiar | En la nube. El audio ya generado se puede descargar para escucharlo sin señal |
| Tus apuntes | Se suben a tu cuenta y quedan ahí hasta que los borras | Se suben para procesarlos |
| Precio | Gratis para empezar, con minutos por mes. Pro, por suscripción mensual: ver precios | Suscripción de unos US$ 139 al año, o US$ 29 por mes |
| Dónde funciona | Cualquier navegador: computadora, tablet o teléfono | iOS, Android, Chrome, Windows, web |
| Idiomas | Español e inglés | Más de 60 |
Por qué una diapositiva se le resiste a un lector en voz alta
Un PDF de clase no es un texto. Es el guion de alguien que hablaba. Las seis viñetas de la diapositiva 22 eran las pistas del profesor, no la explicación: la explicación la dijo él, en voz alta, y en el PDF no está.
Por eso, cuando un lector te lee esa diapositiva, te devuelve exactamente las mismas seis viñetas que ya habías leído, ahora en audio. El problema no era la velocidad de lectura. Era que «modelo de capas 3, 4 y 7» no dice nada si nadie te cuenta qué son esas capas.
Y hay una parte más aburrida, pero que se nota en el primer minuto: un PDF está lleno de cosas que no son contenido. El pie de página que repite la ruta del archivo y el número de diapositiva. El logo de la cátedra. Los rótulos sueltos de un diagrama, que sin el dibujo son tres palabras sin sujeto. Filmina descarta todo eso antes de empezar (los encabezados y pies los reconoce porque se repiten en casi todas las páginas), y a los rótulos de un esquema los agrupa y los cuenta juntos, como lo que son.
Subrayar la palabra no es señalar la idea
Speechify resalta la palabra que está diciendo, y está bien: sirve para no perder el renglón mientras escuchas. Pero es un subrayado que va a la velocidad de la boca.
Filmina no sigue la palabra: sigue la idea. El marco rodea el bloque entero mientras dura la explicación de ese bloque, que puede ser media frase del audio o veinte segundos. Cuando levantas la vista después de pensar en otra cosa, lo que necesitas saber no es qué palabra va, sino de qué parte de la diapositiva estamos hablando. Y el marco enmarca: no pinta encima, no pone un velo, no tapa justo lo que hay que leer.
Las dos cobran por mes, y por lo mismo
Speechify cobra por mes porque tiene que cobrar por mes: cada vez que aprietas play, del otro lado hay una GPU alquilada que cuesta dinero por segundo. Es aritmética, no avaricia.
Filmina tiene la misma aritmética: la explicación se escribe y se pone en voz en la nube, y cada minuto cuesta. Por eso el plan gratis se mide en minutos (60 de bienvenida y después 20 por mes, sin tarjeta) y Pro trae 15 horas por mes. Los precios están en la portada.
Lo que no se cobra dos veces es lo que ya escuchaste: volver a una diapositiva ya explicada no gasta minutos. Y como el trabajo pesado lo hace el servidor y no tu computadora, anda igual en una computadora vieja o en el teléfono.
Dónde están tus apuntes mientras los escuchas
Para leerte un PDF en la nube hay que subirlo a la nube, y eso vale para las dos. Con un artículo de diario da igual. Con el material de una cátedra, con un borrador de tesis o con un informe del trabajo, puede no dar igual.
En Filmina la presentación se sube a tu cuenta y queda guardada ahí, con su explicación y su audio, hasta que la borras; si borras la cuenta, se borran todos tus archivos. Qué se guarda y dónde lo cuenta la política de privacidad.
Lo que pierdes si eliges Filmina
Es una comparativa, no un folleto. Lo que Speechify tiene y Filmina no:
- Todavía no tiene app. Anda en cualquier navegador, también en el teléfono, y se agrega a la pantalla de inicio, pero no hay app en las tiendas ni extensión de Chrome. Las apps están en camino.
- Necesita conexión. Sin internet no se puede estudiar: no hay audio que descargar para escuchar sin señal.
- Solo explica en español y en inglés.
- Solo presentaciones. Explica un PDF, un PowerPoint, un Keynote o un OpenDocument. No te lee páginas web, ni correos, ni la foto de una fotocopia.
- La primera pasada tarda. Escribir y poner en voz una diapositiva lleva unos segundos; mientras escuchas una, las que siguen se van preparando, pero no es instantáneo como apretar play sobre un texto que ya está.
- Un PDF escaneado no sirve. Si la presentación es una imagen escaneada, sin texto, Mina te avisa en vez de inventar. Speechify, con su escáner, sí lo resuelve.
Cuál te conviene
Speechify, si lo tuyo es el tiempo muerto
Escuchas textos largos mientras viajas, cambias mucho de dispositivo, lees en varios idiomas o necesitas que te lea cualquier cosa, no solo apuntes.
Filmina, si lo tuyo es entender
Tienes la diapositiva delante, el problema no es leerla sino que no te dice nada, y quieres que alguien te la explique señalando de qué parte habla.
Tampoco son excluyentes. Hay gente que escucha el capítulo entero con un lector mientras va a cursar y después se sienta con Filmina a recorrer las diapositivas que no entendió.
Otras alternativas a Speechify
Si estás comparando lectores, estos son los otros nombres que van a aparecerte:
- ElevenReader, de ElevenLabs. Las voces más realistas del mercado y un plan gratis generoso. Mismo enfoque que Speechify: leer, no explicar.
- NaturalReader. El clásico, muy usado en accesibilidad, con versión web gratuita.
- Adobe Acrobat trae «Leer en voz alta» gratis, con voz del sistema. Suena peor, pero ya lo tienes instalado.
- NotebookLM y ChatGPT juegan otro partido: no leen, resumen. Los comparamos aparte.
Preguntas frecuentes
¿Filmina es una alternativa a Speechify?
Solo si lo que buscabas en Speechify era entender un PDF de clase. Si lo que buscabas era escuchar cualquier texto en el colectivo y en varios idiomas, Filmina no reemplaza eso: solo explica presentaciones, solo en español y en inglés, y necesita conexión.
¿Speechify tiene una versión gratis?
Sí. La gratuita incluye unas diez voces sintéticas más robóticas y lee hasta 1,5x. Las voces buenas, los 5x y los extras de IA están en el plan pago.
¿Filmina anda en el teléfono?
Sí. Anda en cualquier navegador al día, en Windows, Mac, Linux, Android, iPhone o iPad, y se puede agregar a la pantalla de inicio para abrirla como una app. Lo que estudias queda en tu cuenta y te sigue de un dispositivo a otro. Eso sí, necesita conexión: sin internet no se puede estudiar.
¿Filmina lee el PDF en voz alta?
No con esas palabras. Lo que vas a escuchar es una explicación de la diapositiva, no la diapositiva. Si lo que quieres es la lectura literal, un lector clásico te sirve mejor.
¿Cuánto sale Filmina?
Empezar es gratis y no pide tarjeta: tienes 60 minutos de explicación de bienvenida y después 20 por mes, con hasta 10 documentos. Pro es una suscripción mensual con 15 horas de explicación por mes y documentos sin límite: en Argentina sale $9.999 por mes, y el precio de otros países está en la portada.
Seguir comparando
- Filmina vs NotebookLMEl podcast de dos locutores de Google, frente a la diapositiva explicada.
- Filmina vs ChatGPTQué pasa cuando le subes al chat un PDF de sesenta diapositivas.
- Por qué hice FilminaDe dónde salió: un examen, cien diapositivas y ninguna herramienta que sirviera.