Ignacio Prados··7 min de lectura

Cuántas horas estudiar para un examen (y cómo calcularlas)

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Si buscas cuántas horas estudiar para un examen, la respuesta honesta es que no hay un número que sirva para todos, pero sí una forma de calcular el tuyo en diez minutos. Depende de cuánto material entra, de cuánto entendiste en clase, del tipo de examen y de la nota que buscas. Lo que sí vale para casi todos: pocas horas bien repartidas en varios días rinden más que muchas horas juntas la noche anterior, y una hora de práctica vale más que una hora de releer.

El error más común no es estudiar pocas horas: es no saber cuántas hacen falta hasta que ya es tarde. Abres el PDF el jueves, ves que son doce clases de treinta diapositivas, y el examen es el lunes. Lo que sigue es cómo evitar esa cuenta de último momento: cómo estimar las horas antes de empezar, cuántas rinden de verdad por día y cómo repartirlas.

Voy a usar un ejemplo concreto: un examen de Introducción a la Economía con doce clases, cada una con su presentación y algún capítulo del libro. Los números que doy son de ese ejemplo y de cómo me organizo yo; ajústalos a tu materia.

Calcula las horas desde el material, no desde el miedo

La pregunta "¿cuántas horas?" se contesta mejor al revés: primero mira qué hay que estudiar y después pon tiempo a cada parte. Hazlo antes de empezar, con el programa y los archivos delante:

  1. Lista lo que entra. Cada clase, cada lectura, cada guía de ejercicios. En el ejemplo: doce presentaciones, cuatro capítulos y una guía.
  2. Marca cómo está cada tema. Verde si lo entendiste en clase, amarillo si más o menos, rojo si no lo viste o no lo entendiste.
  3. Pon un tiempo a cada color. Un tema verde necesita repaso y práctica; uno rojo necesita que lo aprendas desde cero. Yo calculo el doble o el triple para un rojo que para un verde.
  4. Suma la práctica aparte. Hacer un examen anterior completo con reloj, corregirlo y volver a lo que salió mal lleva su propio tiempo.
  5. Agrega un margen. Siempre algo tarda más de lo que pensabas.

El número que sale de esa cuenta es tuyo, no el de un foro. Si te da veinte horas y tienes cuatro días, ya sabes que son cinco por día, o que tienes que recortar. Si te da cuarenta y tienes dos días, mejor saberlo hoy que el domingo a la noche.

En el ejemplo de Economía, con cinco clases en verde, cinco en amarillo y dos en rojo, más dos exámenes anteriores para practicar, la cuenta da unas dieciocho horas. No es una cifra universal: es la de ese material y esa persona.

Cuántas horas por día rinden de verdad

Aunque tengas el día libre, no rinden diez horas de estudio. Rinden muchas menos de estudio con la cabeza puesta, y las demás son horas de silla: estás delante del material pero ya no entra nada.

Algunas señales de que ya no estás estudiando:

Por eso conviene pensar en bloques y no en horas sueltas. Un bloque de cincuenta minutos con una pausa corta, o la técnica pomodoro si te sirve más, y un límite de bloques por día que puedas sostener varios días seguidos. Para mucha gente, eso se parece más a tres o cuatro horas de estudio real que a ocho. Si llegas a más un día, bien; si eso te deja sin energía para el siguiente, no te convino.

Lo que importa no es el récord de un día, sino que el ritmo aguante hasta el examen. Cinco días de tres horas buenas le ganan casi siempre a un día de doce horas y cuatro de nada.

Repartidas rinden más que juntas

Este es uno de los hallazgos más firmes de la psicología del aprendizaje: lo que estudias en varias sesiones separadas se recuerda mejor que lo mismo estudiado de un tirón. Se llama efecto del espaciado, y es la razón por la que la misma cantidad de horas da resultados distintos según cómo las repartes.

No es cuántas horas estudias: es cuántas veces vuelves al mismo tema con días de por medio.

En la práctica significa dos cosas:

Lo explico con más detalle en repetición espaciada. Cada vuelta a un tema cuesta menos que la anterior, así que el tiempo total baja a medida que avanzas, y por eso los últimos días se sienten más livianos si arrancaste con tiempo.

En qué se van las horas

Saber cuántas horas tienes es la mitad. La otra mitad es en qué las gastas, porque no todas las actividades rinden lo mismo.

Releer y subrayar es lo que más tiempo se lleva y lo que menos queda. Da la sensación de avanzar porque todo te suena, pero que algo te suene no es lo mismo que poder explicarlo en el examen.

Practicar recordando es lo que más rinde por hora: cerrar el material y escribir lo que sabes de un tema, hacer ejercicios sin mirar la resolución, contestar preguntas de exámenes anteriores. Cuesta más, y justamente por eso funciona.

Entender lo que no entendiste es lo que más tiempo se lleva sin que lo notes. Una diapositiva con tres palabras y un gráfico que en clase tenía una explicación de diez minutos te puede costar media hora de buscar en el libro. Ahí puede ayudarte Filmina, una app web que te explica tus diapositivas en voz alta, una por una, señalando de qué parte habla, y que te deja preguntarle a Mina sobre tu propio material cuando algo no cierra. Necesita conexión y el plan gratis tiene un tope de minutos por mes, así que úsala para los temas rojos y amarillos, no para lo que ya sabes.

Una regla que me sirve: al menos la mitad de las horas, practicando y no leyendo. Si al final de un día solo leíste, ese día cuenta como menos horas de las que estuviste sentado.

Si no te alcanzan las horas

A veces la cuenta da más horas de las que hay. Pasa, y no es el fin del mundo. Lo que no sirve es intentar cubrir todo igual de rápido y no aprender nada a fondo.

Lo que sí sirve:

  1. Prioriza por peso en el examen. Mira exámenes anteriores y el programa: qué temas salen siempre y cuáles casi nunca. Lo que sale siempre va primero.
  2. Prioriza los amarillos sobre los rojos. Un tema que casi entiendes se termina de aprender en poco tiempo; uno que nunca viste puede comerse el día entero.
  3. No recortes el sueño. Dormir es cuando se consolida lo que estudiaste. Una noche sin dormir te quita más de lo que te da.
  4. Recorta la parte de releer, no la de practicar. Si hay que sacar algo, que sea la segunda lectura del apunte.

Si te quedan pocos días, en cómo preparar un examen en una semana hay un plan día por día que parte justamente de esa cuenta.

Un ejemplo de reparto

Con las dieciocho horas del ejemplo de Economía y seis días hasta el examen, un reparto posible:

No hace falta que sea así: lo que importa es que cada tema aparezca más de una vez y que el último día sea el más liviano, no el más pesado.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas horas al día hay que estudiar para un examen?

Depende de cuántos días tengas y de cuánto material entre, pero para la mayoría rinden más tres o cuatro horas de estudio concentrado sostenidas varios días que jornadas largas de un solo día. Calcula el total desde tu material y repártelo en los días que quedan.

¿Cuántos días antes hay que empezar a estudiar para un examen?

Lo antes que puedas, aunque sea con menos horas por día. Con una semana alcanza para la mayoría de los exámenes si seguiste la materia; si hay temas que no viste, conviene empezar antes.

¿Es mejor estudiar muchas horas seguidas o repartidas?

Repartidas. Lo que estudias en varias sesiones con días de por medio se recuerda mejor que lo mismo estudiado de un tirón, aunque el total de horas sea igual.

¿Sirve estudiar toda la noche antes del examen?

Casi nunca. Llegas cansado, rindes menos y lo que estudiaste esa noche se consolida peor sin dormir. Es mejor un repaso corto y dormir bien.

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