Primer año de universidad: consejos que me hubiera servido escuchar
El primer año de universidad no se parece al colegio, y no por lo difícil de las materias: lo que cambia es que nadie te dice cuándo estudiar. No hay tarea todos los días, no te toman lección y el profesor no sabe tu nombre. Hasta el primer examen todo parece tranquilo, y ahí es donde la mayoría se atrasa.
Los consejos que sirven no son de motivación, son de hábitos: ir a clase, saber las fechas y estudiar un poco cada semana. Con eso resuelto, lo demás se va acomodando. Sin eso, el primer semestre o cuatrimestre se vuelve una carrera para alcanzar lo que dejaste pasar.
Estoy en el último año de ingeniería informática, así que el primer año lo tengo lejos pero no olvidado. Esto es lo que le diría a alguien que empieza, con ejemplos de materias que suelen estar en el primer año de muchas carreras de negocios y sociales: Introducción a la Economía, Contabilidad Básica, Sociología.
Ve a clase, aunque no tomen asistencia
En muchas materias nadie controla si vas. Eso no quiere decir que dé lo mismo. Una revisión de muchos estudios encontró que ir a clase es de lo que más se relaciona con las notas, más que muchas cosas a las que se les presta más atención.
La razón es simple: en clase te enteras de lo que el profesor considera importante, de los ejemplos que no están en las diapositivas, de los cambios de fecha y de cómo va a ser el examen. Las diapositivas solas son un esqueleto. En Introducción a la Economía, una curva de oferta en una diapositiva no dice mucho; el profesor moviéndola con un ejemplo de lo que pasó con el precio de algo que conoces, sí.
Si un día no puedes ir, no lo dejes pasar: consigue los apuntes de alguien esa misma semana. Cómo hacerlo sin atrasarte está en falté a clase: cómo recuperar el tema.
Junta todas las fechas en la primera semana
La primera semana parece de bienvenida, pero es la más útil para organizarte. Abre el programa de cada materia y el campus virtual y anota en un solo lugar (un calendario, una hoja, lo que uses):
- Las fechas de examen de cada materia.
- Las entregas de trabajos prácticos.
- Las clases de consulta.
- Las fechas de inscripción, que en primer año se pasan muy fácil.
Con todo junto vas a ver algo que nadie te avisa: los exámenes de varias materias caen en las mismas semanas. Lo que se junta a mitad del semestre se resuelve en la semana uno, empezando antes las materias que chocan. Cómo armar el semestre completo con esas fechas lo conté en cómo organizar el semestre.
Estudia desde la primera semana, poco y seguido
En el colegio podías estudiar el día anterior y alcanzaba. En la universidad el volumen no te deja: una materia puede tener doce clases de diapositivas antes del primer examen, y leerlas todas en dos días no funciona.
Lo que funciona es un rato corto después de cada clase. No hace falta que sea mucho:
- El mismo día o al siguiente, repasa las diapositivas de la clase y completa lo que anotaste.
- Cierra el material y trata de explicar los dos o tres conceptos principales sin mirar.
- Anota lo que no te salió para preguntarlo en la próxima clase o en la consulta.
El paso dos es el que más importa. Sacar algo de la memoria sin mirar fija lo aprendido mucho más que volver a leerlo, y por eso releer el apunte la noche antes da la sensación de saber sin que lo sepas. En Contabilidad Básica, por ejemplo, entender un asiento cuando lo ves resuelto es fácil; hacerlo con la hoja en blanco es otra cosa, y eso es lo que te van a pedir.
En primer año no te va mal por no entender: te va mal por enterarte tarde de que no entendías.
Usa el primer examen para aprender cómo evalúa la universidad
El primer examen de cada materia es también una prueba de cómo te preparaste. Puede ir bien o mal, pero en los dos casos te dice algo que antes no sabías: cómo pregunta ese profesor, cuánto detalle pide y si tu forma de estudiar alcanzó.
Cuando te lo devuelvan, míralo con calma:
- Qué preguntaron y si eran definiciones, ejercicios o aplicar la teoría a un caso.
- Dónde perdiste puntos y por qué: no sabías el tema, lo sabías pero lo aplicaste mal, o te faltó tiempo.
- Qué vas a cambiar para el siguiente: empezar antes, practicar más ejercicios, estudiar escribiendo.
Si te fue mal, no es una sentencia sobre si sirves para la carrera. Es información. Qué hacer después lo conté en me fue mal en un examen, qué hago.
Aprende a estudiar del material del profesor
En la universidad casi nunca hay un libro que siga la clase al pie de la letra. El material es lo que sube el profesor: presentaciones, PDFs con lecturas, guías de ejercicios. Y las diapositivas no son apuntes: suelen tener títulos y palabras sueltas que solo tienen sentido con la explicación de la clase.
Para que te sirvan, conviene completarlas: al lado de cada diapositiva, escribe con tus palabras qué quiere decir y un ejemplo. Si una no la entiendes, márcala y pregúntala. Hay herramientas que ayudan con esto. Filmina, una app web que te explica en voz alta tus diapositivas toma la presentación de la clase y la explica diapositiva por diapositiva, señalando de qué parte habla, y le puedes preguntar lo que no entendiste. Funciona en el navegador y tiene un plan gratis con un tope de minutos por mes. Con o sin herramientas, lo importante es no estudiar de diapositivas que no entiendes.
Arma tu gente y pide ayuda temprano
Lo que más diferencia a quien termina bien el primer año de quien no, muchas veces, no es la inteligencia: es tener a quién preguntarle. Un par de compañeros con los que pasarse apuntes, avisarse de una fecha o explicarse un tema antes del examen hacen una diferencia enorme.
Algunas ideas:
- Habla con quien se sienta al lado la primera semana. Es más fácil que en la semana diez, cuando ya se armaron los grupos.
- Arma un grupo chico para estudiar, pero cada uno llega habiendo leído. Para qué sirve el grupo y para qué no, en estudiar en grupo o solo.
- Ve a las consultas aunque te dé vergüenza. Los profesores y ayudantes están para eso, y casi nadie las usa hasta la semana del examen.
- Usa lo que ofrece la universidad: tutorías, orientación, apoyo para quienes trabajan. Están en la web de la facultad y casi nadie las conoce en primer año.
Y cuida lo básico: dormir, comer y no estudiar con el teléfono al lado. Parece de manual, pero es lo primero que se rompe en época de exámenes. Para lo del teléfono, en cómo estudiar sin el celular cuento lo que me funcionó.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sobrevivir al primer año de universidad?
Con tres hábitos: ir a clase aunque no tomen asistencia, tener todas las fechas del semestre en un solo lugar desde la primera semana y estudiar un rato después de cada clase en vez de todo junto antes del examen.
¿Es normal que me vaya mal en el primer examen de la universidad?
Sí, es muy común. El primer examen es también la primera vez que ves cómo evalúa ese profesor; úsalo para ajustar cómo estudias, no como una prueba de si sirves para la carrera.
¿Cuánto hay que estudiar en el primer año de universidad?
No hay un número fijo, pero sí una regla: un poco todas las semanas rinde mucho más que muchas horas antes del examen. Un rato después de cada clase, repasando sin mirar, ya cambia el resultado.
¿Qué es lo más difícil del primer año de universidad?
Para la mayoría, organizarse solo. Nadie te dice cuándo estudiar ni te controla, así que el atraso se acumula sin que lo notes hasta el primer examen.
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