El visor
Del lado izquierdo, la diapositiva tal como está dibujada. Del derecho, el guion de lo que se está diciendo. Abajo, el dock. Y sobre la hoja, un marco que se mueve.
El marco
El marco rodea el bloque del que habla la voz y se desliza al siguiente cuando la idea cambia. No es un resaltador: no hay relleno ni velo, porque cualquier capa sobre el papel, por suave que sea, estorba justo donde hay que leer.
Es lo único con color de toda la app. Se puede cambiar a amarillo o violeta, y se puede apagar del todo si distrae: queda guardado.
El dock y los ajustes
Abajo, al alcance de la mano: la diapositiva anterior, reproducir o pausar, la siguiente. Y los ajustes, que son cinco:
- Detalle: resumen, completo o ampliado.
- Voz: las tres del idioma en el que estás escuchando.
- Velocidad: de 0,8× a 1,75×.
- Indicadores: el marco, encendido o apagado, y de qué color.
Atajos de teclado
| Tecla | Qué hace |
|---|---|
| Espacio | Reproducir o pausar. |
| Flechas izquierda y derecha | La diapositiva anterior y la siguiente. |
| Flechas arriba y abajo | El párrafo anterior y el siguiente, o sea la idea, no el segundo. |
| 1 a 4 | Elegir opción, cuando hay una pregunta de opción múltiple en pantalla. |
Volver donde lo dejaste
La portada tiene la lista de los abiertos recientemente, con por dónde ibas y cuántas diapositivas ya están listas. Un documento se retoma con los mismos ajustes con los que lo estabas escuchando -la voz, el modelo y el nivel de detalle-, que es lo que hace que lo ya generado sirva tal cual.
Mientras escuchas, el dock dice cuánto falta para terminar el documento y cuántas diapositivas están listas. Y al terminar la última, te felicita.
Marcar y borrar
Cualquier párrafo del guion se puede marcar como no entendido con un clic, y desde la portada se vuelve a la primera lámina marcada. La papelera, en cambio, borra el documento entero: el archivo, las páginas renderizadas, las explicaciones y el audio. Pide confirmación y se arrepiente sola a los cuatro segundos.
Cuando la lámina no dice eso
Al lado de esa marca hay otra, un círculo tachado, para el párrafo que habla de algo que la diapositiva no trae. Lo más común es que siga contando el tema de la lámina anterior. No es un interruptor: al apretarlo, Filmina vuelve a leer la lámina y compara. Si te da la razón, reescribe ese párrafo sin lo que se había inventado y le pone voz de nuevo ahí mismo.
Marcar no es tener razón, y por eso hay una revisión en el medio. Si lo que marcaste sí estaba en la diapositiva, te lo dice y no pasa nada más: no queda marcado ni cuenta para nada. De lo que sí se confirma, Filmina aprende: esa clase se sigue explicando con la corrección puesta, y cuando el mismo tipo de error aparece en varios documentos distintos, la corrección pasa a valer para todos.