Cómo estudiar filosofía: argumentos, textos y conceptos
Si buscas cómo estudiar filosofía, la respuesta corta es esta: la carrera se estudia reconstruyendo argumentos, no memorizando opiniones. Saber que Descartes dijo "pienso, luego existo" no alcanza para nada; lo que te piden es saber qué problema quería resolver, por qué llegó a esa frase, qué premisas usa y qué le contestaron después. Cada autor es una respuesta razonada a una pregunta, y el trabajo es poder rehacer ese razonamiento con tus palabras.
El problema propio de la carrera es que los textos son cortos en páginas y larguísimos en tiempo. Un capítulo de Kant o de Aristóteles puede llevarte una tarde entera, con palabras que parecen comunes (sustancia, forma, razón, experiencia, sujeto) y que en cada autor significan algo preciso y distinto. A eso se suman las presentaciones de clase con una corriente entera resumida en una diapositiva, la historia de la filosofía ordenada por épocas, una materia de lógica que no se parece a ninguna otra, y exámenes que casi siempre son de desarrollo, orales o una monografía.
No es mi carrera: estudio ingeniería informática. Lo que sigue sale de mirar de cerca cómo se estudia y se evalúa filosofía, y de lo que se sabe sobre cómo se aprende. Sirve también para las materias de filosofía que aparecen en otras carreras: ética, epistemología, filosofía política o pensamiento contemporáneo.
Cada argumento, en premisas y conclusión
Es lo que más cambia la forma de estudiar. Cuando terminas un texto, en vez de resumirlo, intenta escribir su argumento central como una lista numerada: las premisas arriba y la conclusión abajo, cada una en una oración.
Un ejemplo con la duda de Descartes en las Meditaciones:
- Si algo puede ponerse en duda, no sirve como fundamento seguro del conocimiento.
- Los sentidos a veces engañan, y podría estar soñando.
- Por lo tanto, todo lo que sé por los sentidos puede ponerse en duda.
- Pero mientras dudo, estoy pensando, y no puedo dudar de que pienso.
- Conclusión: que existo como algo que piensa es lo primero que sé con certeza.
Escrito así, se ve dónde está lo discutible: en la premisa 1 (¿hace falta una certeza absoluta para conocer?) o en el paso de "pienso" a "existo como algo que piensa". Si no puedes numerar el argumento, todavía no lo entendiste. Y casi todas las críticas que vas a estudiar después atacan una premisa concreta, así que tenerlas a la vista te deja ubicar cada objeción en su lugar.
Haz lo mismo con cada texto del programa. Al principio cuesta y sale torcido; con el semestre o cuatrimestre avanzado, lo haces en diez minutos.
Leer un texto de filosofía: despacio, con una pregunta y sin mirar al final
Los textos de filosofía no se leen de corrido, y releerlos tres veces enteros tampoco sirve. Funciona una lectura lenta en tres vueltas:
- Antes de leer, la pregunta. Mira la presentación de esa clase o el programa y escribe en una oración qué problema contesta el texto. "¿De dónde vienen nuestras ideas?" para Hume, por ejemplo.
- Una lectura de reconocimiento. Rápida, solo para ver la estructura: dónde está la tesis, dónde los ejemplos, dónde discute con otro. Marca los párrafos clave, no las frases lindas.
- Una lectura lenta de esos párrafos. Ahí sí, frase por frase, anotando en el margen qué hace cada una: afirma, da una razón, pone un ejemplo, responde una objeción.
Después cierra el texto y escribe de memoria el argumento numerado y los conceptos nuevos. Recién entonces vuelve al libro a ver qué te faltó. Ese paso de escribir sin mirar es el que fija lo leído: en el experimento de Roediger y Karpicke, los que intentaban recordar retenían más días después que los que volvían a estudiar el mismo texto. Subrayar y releer, en cambio, son de las técnicas que peor salen en una revisión grande sobre cómo estudian los estudiantes: dan la sensación de saber sin el saber.
Un consejo práctico más: lee con la traducción que indica la cátedra. Los términos técnicos cambian de una traducción a otra, y en el examen te van a pedir los de la edición que se usó en clase.
Un glosario por autor, no uno general
En filosofía, la misma palabra dice cosas distintas según quién la use. "Idea" en Platón es una forma eterna que existe más allá de las cosas; en Descartes, cualquier contenido de la mente; en Hume, una copia débil de una impresión. Si tienes un glosario general con una sola definición de "idea", vas a mezclar autores en el examen.
Arma un glosario por autor, con una entrada por concepto:
- El término y cómo lo define el autor, con la página de la edición que usas.
- Tu versión en una oración, sin copiar.
- Un ejemplo que lo muestre, aunque sea uno inventado por ti.
- Con qué se confunde, sobre todo si otro autor usa la misma palabra.
La última línea de cada entrada es la que salva el examen. Es la que te recuerda que el "a priori" de Kant no es lo mismo que las ideas innatas de Descartes, o que la "virtud" de Aristóteles no es la de Maquiavelo.
Los autores, ordenados por problema
La historia de la filosofía suele enseñarse por épocas (antigua, medieval, moderna, contemporánea), pero se entiende mejor por problemas. Arma un cuadro por cada gran pregunta del programa, con una columna por autor y las mismas filas:
| Descartes | Hume | Kant | |
|---|---|---|---|
| ¿De dónde viene el conocimiento? | De la razón | De la experiencia | De las dos juntas |
| ¿Qué podemos conocer con certeza? | Lo que la razón ve con claridad | Poco más allá de lo que percibimos | Lo que entra en la forma de nuestra experiencia |
| ¿Con quién discute? | Con los escépticos | Con los racionalistas | Con los dos |
Lo que el cuadro te da es lo que el profesor quiere oír en un examen: no qué dijo cada uno por separado, sino en qué se diferencian dos respuestas a la misma pregunta. Es el mismo formato que recomiendo en cómo estudiar sociología y en ciencia política, donde también se comparan autores con las mismas filas. Y si tu materia ordena todo por épocas, ubica cada autor en su contexto como harías en historia: qué pasaba, a quién le respondía, qué vino después.
Lógica: ejercicios, no lectura
La materia de lógica es la excepción de la carrera. No se estudia leyendo: se estudia haciendo ejercicios, igual que una de matemática. Tablas de verdad, formalizar oraciones, probar si un razonamiento es válido, encontrar la falacia.
Lo que más ayuda:
- Hacer los ejercicios de la guía sin mirar la resolución, y recién al final comparar.
- Volver a los que te salieron mal unos días después, en vez de pasar al siguiente tema.
- Mezclar tipos de ejercicio cuando repasas, para practicar reconocer qué técnica pide cada uno.
- Formalizar argumentos de los textos de otras materias. El de Descartes de arriba, por ejemplo. Así la lógica deja de ser una materia aparte.
El examen: escribir, decir y defender
El examen típico de filosofía es una consigna de desarrollo ("Explique la crítica de Hume a la noción de causalidad y evalúe la respuesta de Kant"), un oral donde te piden exponer un autor y responder preguntas, o una monografía con una tesis propia.
En filosofía no te evalúan por lo que piensas, sino por lo bien que lo argumentas.
Las tres cosas se entrenan antes:
- Para el escrito, junta consignas de exámenes anteriores o invéntalas con el programa. Haz un esquema en cinco minutos (qué conceptos, qué autores, qué argumento) y escribe la respuesta con reloj y sin apuntes. Después compárala con tu glosario y tu cuadro.
- Para el oral, explica cada autor en voz alta durante cinco minutos, como si se lo contaras a alguien que no lo leyó. Donde te trabas, ahí está lo que no entendiste.
- Para la monografía, la estructura que funciona es tesis, argumento, la mejor objeción que se te ocurra y tu respuesta a esa objeción. Una buena objeción hace más fuerte tu trabajo, no más débil.
En las tres, define antes de usar. Si escribes "sustancia" sin decir en qué sentido, el profesor va a suponer que no sabes cuál.
Las presentaciones de clase, con su explicación
Las diapositivas de filosofía suelen ser lo que el profesor dijo en tres palabras por renglón: "Kant: giro copernicano", "intuiciones puras: espacio y tiempo", un esquema de flechas entre sensibilidad, entendimiento y razón. En clase se entendía; en el PDF que te queda, no tanto.
Para esa parte puedes usar Filmina, una app web que te explica tus diapositivas en voz alta, una por una, señalando de qué parte habla. Mira cada diapositiva también como imagen, así que explica un esquema junto con el texto. Si algo no te cierra, le preguntas a Mina, el chat que contesta con tu material ("¿qué quiere decir que el espacio es una intuición pura?"), y después puedes practicar con preguntas armadas a partir de esa clase. Los textos en PDF también entran para leerlos y preguntar sobre un pasaje, aunque esos no se explican en voz alta. Tiene sus límites: necesita conexión, el plan gratis tiene topes de minutos, y en una fotocopia escaneada reconoce el texto, que puede tener errores con letra chica o una página torcida. Los argumentos numerados, el glosario y los cuadros los tienes que hacer tú.
Preguntas frecuentes
¿Qué se estudia en la carrera de filosofía?
Historia de la filosofía de la antigüedad a hoy, lógica, metafísica, teoría del conocimiento, ética, estética y filosofía política, entre otras. Según el plan, también filosofía del lenguaje, de la ciencia o de la mente, y materias de otras disciplinas como historia o letras.
¿Es difícil estudiar filosofía?
No tiene cálculo, pero pide leer despacio textos difíciles y escribir argumentos claros. Lo que más cuesta al principio es usar cada concepto con el sentido preciso que le da cada autor y no con el de todos los días, y la materia de lógica.
¿Cómo se lee un texto de filosofía?
Con una pregunta antes de empezar, una lectura rápida para ver la estructura y una lenta de los párrafos clave. Al terminar, cierra el libro y escribe de memoria el argumento en premisas y conclusión.
¿Cómo se estudia para un examen oral de filosofía?
Explicando cada autor en voz alta durante unos minutos, sin apuntes, como si se lo contaras a alguien que no lo leyó. Donde te trabas está lo que tienes que repasar, y conviene practicar también las preguntas que comparan autores.
Seguir leyendo
Cómo estudiar Administración General: el proceso administrativo como columna
Las cuatro funciones como esqueleto, definiciones con ejemplo propio y una empresa que conoces para aplicar todo: cómo estudiar Administración General.
Cómo estudiar comportamiento del consumidor: el proceso, los factores y los casos
Usa el proceso de decisión de compra como esqueleto, ordena los factores en un cuadro y explica cada concepto con una compra real: así se estudia la materia.
Cómo estudiar ciencias de la educación: autores, lecturas y planificación
Los autores en un cuadro, cada concepto con su diferencia y cada teoría puesta en un plan de clase: un método para estudiar ciencias de la educación.