Practicar y repasar

Escuchar la clase da la sensación de haberla entendido. Lo que la distingue de haberla entendido de verdad es sacarla de la memoria sin mirar, y eso es lo que hacen estas dos tarjetas de la ficha, cada una a su manera.

Practicar

Practicar es un rato de preguntas. Eliges cuánto tiempo tienes, unos 5, hasta 15 o unos 30 minutos, y eso se vuelve 8, 20 o 40 preguntas. Lo de siempre es practicar lo que ya estudiaste, y si desde la última vez llegaste más lejos, antes eliges si practicas lo nuevo, lo de antes o todo. Con la clase a medias también puedes elegir la presentación entera, y sin nada estudiado va directo a la entera: quizás ya la sabes y la subiste para esto.

Las preguntas se escriben al abrir la práctica, a partir de lo que Mina explicó, así que la primera vez de un documento tarda un poco antes de la primera; con la presentación entera, Mina lee antes lo que no estudiaste y tarda algo más. Cada pregunta se revisa contra lo explicado antes de mostrarse, y la que no coincide se tira. Las diapositivas que son solo del curso, como la portada o el programa, no dan preguntas.

Empieza por lo que te costó: las diapositivas sobre las que preguntaste mientras estudiabas, lo que fallaste la vez pasada y las que tienen notas de clase. Después va lo que nunca practicaste y lo que toca hoy.

Se cuenta por preguntas y no por minutos: la pantalla dice por cuál vas, «3 de 8», y una barra se llena con cada respuesta. Mientras se arman las primeras no hay cuenta ni barra. Y el tiempo de la práctica corre solo con una pregunta en pantalla: los minutos en que se escribe la siguiente no cuentan.

Cuatro niveles que se acomodan

Se arranca en el segundo nivel, y cada cuatro respuestas sube o baja según cómo te va. Si una difícil sale mal, la que sigue es de la misma diapositiva y más guiada.

Antes de ver si estaba bien dices qué tan seguro estabas, porque después de ver la respuesta todos estábamos seguros. Lo que aciertas con poca seguridad no cuenta como sabido: vuelve tan pronto como antes. Y si fallas, ¿Por qué está mal? se lo pregunta a Mina sin salir de la práctica.

Lo que explicas con tus palabras, escrito o dictado, se compara con las ideas del concepto que se preguntó, y te dice cuántas cubriste y qué te faltó. El dictado se pasa a texto en la nube y el audio no se guarda.

Cómo te fue

Al terminar, un número de 0 a 100 dentro de un anillo, que pesa más las preguntas difíciles, y hasta dónde llegaste: reconoces los conceptos, los entiendes, sabes aplicarlos o los dominas. El color dice cómo fue: verde desde 75, amarillo desde 50 y rojo por debajo. Es para ver cómo vas de una vez a la otra, no para aprobar.

Cada práctica queda en la ficha, debajo de las notas, y se abre al costado: lo que ya sabes, lo que salió a medias y lo que hay para repasar, con lo que contestaste y lo que era. Desde ahí, Ver la diapositiva te lleva a la clase.

Lo que fallaste vuelve al día siguiente, lo que acertaste una vez vuelve a los tres días y lo que acertaste dos veces seguidas, a la semana. La tarjeta Practicar dice cuántas te tocan hoy. Y practicar de nuevo trae preguntas nuevas: primero lo que no supiste, y de lo que ya sabías se escribe otra tanda.

La práctica se guarda en tu cuenta a cada paso: si recargas la página, no se pierde. Si sales a la mitad, te pregunta una vez si prefieres seguir; salgas por donde salgas, queda en curso con el reloj parado, y al volver a Practicar te ofrece seguirla. Y si sales mientras se arman las primeras preguntas, no pregunta nada: se siguen escribiendo y la práctica te espera.

En el plan Gratis entra una práctica por documento por mes, contando las que arrancan desde el chat o desde un paso del plan de estudio; seguir la que quedó a medias no cuenta. En Pro no hay tope.

Repasar

Repasar no es volver a escuchar la clase más corta: eso es escucharla de nuevo. Es acordarte primero y ver después. La tarjeta te da un concepto de la clase con su nombre y una pista corta, y tú dices o escribes lo que recuerdas, como te salga. Recién al comprobar ves las ideas que lo forman, cuáles dijiste y de qué diapositivas sale.

No se elige tiempo: los conceptos van saliendo hasta que sales. Por eso importa el orden, y cada concepto dice por qué salió. Primero lo que no recordabas la vez pasada, lo que te costó al practicar y las diapositivas por las que preguntaste; después la idea central de cada tema de la clase; después el resto. Lo que recordaste bien hace menos de tres días queda para el final.

No te pregunta cómo te quedó. Cuántas ideas recordaste es lo que dice cómo fue, y se guarda solo para decidir qué vuelve la próxima vez.

Las dos son por documento. Repasar sale solo de lo que ya estudiaste; Practicar, en cambio, también puede tomarte lo que todavía no escuchaste.